1 oct. 2015

Pura

Te veo por el rabillo del ojo
y esta mañana no puedes estar más guapa,
con toda esa pereza pegada a las pestañas
y el aire somnoliento que te traes entre los labios,
te miro y pienso
joder, qué suerte tengo de estar aquí:
a
tu
lado,
y sentir que ya te has convertido en mi hogar.

Te confesaré algo:
a veces me despierto sólo para mirarte,
dormida,
eternamente tranquila y plácida,
y alguna vez se me ha ido la mano
y ha acabado en tu mejilla,
posándose como un pájaro en su nido:
en su hogar.

Tú no lo sabías entonces,
pero yo ya escribía sobre tus párpados
cuando me dijiste que nunca querrías
enamorarte de un poeta,
y mira ahora,
tú ahí tumbada,
preciosa y hecha un desastre por dentro,
y yo, poeta,
a cinco milímetros de ti.

Yo te arrastré al caos
y tú fuiste tormenta.

Sin embargo, me gusta cuando duermes
y estás ausente,
estás en ti y no en el mundo,
y entonces eres una canción triste perfecta
y yo soy quien te baila.
Con los labios, cuando hablo;
o incluso con las pestañas, cuando pestañeo;
ahí, entre cierre y cierre:
estás tú: pura.

Tan pura como tu misma.

Y esto pasa antes de que despiertes,
después,
y durante.
Te veo ahí y no puedes estar más guapa
porque no estarías aquí
porque serías demasiado para esta pobre poeta,
porque tus brazos serían de alguien más
y tus labios llorarían por otros ojos.

2 comentarios:

  1. Escribes genial. Hace poco abrí un blog y me gustaría ponerme en contacto contigo, aunque no sé como hacerlo. Google + no lo entiendo mucho y otra forma no tengo... Jajaja

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    1. Puedes contactar conmigo escribiéndome a missladywriter@gmail.com, ¡y muchas gracias!

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